miércoles, 21 de marzo de 2018

Edad Media - Humanismo Renacimiento

EDAD MODERNA: HUMANISMO



El Humanismo surgió en las ciudades italianas, donde se formó un importante grupo de hombres de letras que participaron activamente en la sociedad. Los humanistas eran intelectuales, eruditos de formación universitaria, que comenzaron a resucitar obras filosóficas, históricas o literarias de la antigüedad grecorromana.

Sus ideas se vinculaban con las aspiraciones de los sectores burgueses, que adquirieron mayor poder en la sociedad. Humanistas y burgueses coincidieron en el intento de crear una cultura laica, diferente de la medieval tradicional. Buscaron en los pensadores de la Antigüedad, como Platón y Aristóteles, el punto de apoyo para sus ideas. Pretendieron que el conocimiento le diera al hombre mayores posibilidades de felicidad y libertad.


El nuevo ideal de vida de los humanistas básicamente implicaba:

Una afirmación de la presencia del hombre en el mundo: los humanistas consideraban al hombre como centro y medida de todas las cosas. Expresaban su orgullo y simpatía por las realizaciones humanas y tenían gran confianza en el destino de la humanidad. Consideraban al hombre como un ser libre y superior a otras criaturas.
Una revalorización de la vida en la tierra: apreciación que señalaba una diferencia con el pensamiento medieval, que consideraba más importante la vida ultraterrena.



El ejercicio de la crítica socio-cultural: atacaron a las autoridades tradicionales, como la Iglesia en sus poderes terrenales, y a los rígidos métodos de enseñanza e investigación que no permitían e1 adelanto de los conocimientos. Proponían la discusión de las teorías, la observación de los hechos, los procedimientos inductivos (de lo particular a lo general).

Los humanistas lograron un rango social importante, pero su vida no era fácil. Alcanzaban el nivel profesional después de años de estudio y muchos esfuerzos. Estudiaban desde niños o muy jóvenes gran cantidad de horas diarias muchas de ellas a la luz de las velas. Algunos solían describir su existencia de este modo: “durante el día trabajo para vivir y durante la noche me visto con mis mejores galas, voy a la biblioteca y me uno con los pensadores antiguos”.

Los burgueses se transformare” en mecenas y protegieron a intelectuales y artistas. Eran poderos: económicamente y querían aparecer también como “piadosos”. Los Médicis de Florencia fueron un ejemplo del mecenazgo ejerció, por la alta burguesía.


EDAD MODERNA: RENACIMIENTO

El Renacimiento surge en Italia en los primeros decenios del siglo XV (1400), y se extiende hasta mediados del siglo XVI (1550). Su primer centro de desarrollo artístico fue la ciudad de Florencia, reemplazado hacia el siglo XVI por la ciudad de Roma.

Si bien su origen y crecimiento se producen en Italia, se difunde y expande por el resto de Europa, e irradia su influencia en Francia, Alemania y luego en Holanda y España. Este movimiento de renovación artística surge ante la necesidad de expresar las profundas transformaciones que se habían operado en la realidad de la época.

El término Renacimiento implica un renacer de las tradiciones del arte griego y romano. Sus artistas tuvieron como fuente de inspiración y como guía las expresiones de la antigüedad clásica, pero crearon nuevos modos de construir, de pintar, de esculpir, y definieron las formas más típicas del nuevo arte. De la preocupación por el hombre, como centro de todas las cosas, surge la necesidad de expresar fielmente la vida terrenal. Se profundiza entonces el estudio de la “naturaleza”, es decir, el mundo del hombre y del ambiente que lo rodea.



Nuevas técnicas para un arte nuevo: El hallazgo de nuevas técnicas de expresión, como la perspectiva y la pintura al óleo, permite al artista expresar la realidad con mayor precisión.

De todas ellas, la perspectiva es el descubrimiento que ha caracterizado las formas expresivas del arte renacentista en todas sus manifestaciones. A partir del uso de la perspectiva fue posible representar en una superficie plana los objetos con la forma y la disposición con que aparecen a la vista.

Juntamente con la perspectiva nace la concepción de “proyecto”; es decir, e! dibujo previo en el papel de lo que más tarde será la obra terminada. El proyecto a su vez se convierte en la esencia de la obra de arte, como expresión intelectual del artista.

El artista y su público: La producción artística del arte de los primeros tiempos del Renacimiento mantiene todavía su carácter artesano, dado que se adecúa al pedido del cliente. El origen de las obras producidas no se debe al impulso creador individual de un artista determinado, sino al requerimiento del cliente.

Los encargos eran específicos, desde un cuadro para un altar de una capilla o para un ambiente determinado hasta un retrato de un miembro de la familia, o una estatua hecha para ser colocada en un lugar prefijado.
El mercado del arte se caracteriza entonces por la demanda de cierto tipo de obras por encargo.

Aquellos que fomentan el arte a través de su protección o mecenazgo provienen de la rica burguesía o de la sociedad de las cortes principescas. Son el público de los artistas del Renacimiento, en definitiva, una élite adherida al movimiento humanístico, que reemplaza progresivamente a la Iglesia como depositaría de las grandes realizaciones artísticas de la época.

Lentamente comienza a reconocerse la autonomía de las artes mayores, alejadas de la utilidad práctica de las artesanías (bordados, orfebrería, mobiliario, mayólicas, etcétera).

Los artistas abandonan entonces su posición de artesanos pertenecientes a un taller o gremio para transformarse en una clase de “intelectuales libres”, con un determinado reconocimiento social y económico. A medida que se afianza esta posición, se liberan del encargo directo de sus protectores y dan comienzo a obras concebidas por su propia voluntad o inspiración, como creadores autónomos. En forma paralela a este cambio de modalidad en la generación de una obra, aparecen las figuras de expertos, aficionados y coleccionistas de obras de arte.



Con el Renacimiento se origina el concepto de “genio”, como expresión del ímpetu creador y fuerza espiritual de un individuo; el arte es elevado a la categoría de ciencia y el artista igualado al humanista.







Visitas los museos virtuales.

Museos Vaticanos

Más de cuatro millones de personas visitan cada año las salas de los Museos Vaticanos pero no son los únicos que descubren su enorme legado cultural. Es cierto que la sensación de ver cada obra en persona no es lo mismo pero piensa en positivo, te ahorrarás las interminables colas de acceso, los horarios de apertura y cierre, el coste de la entrada y podrás dedicar todo el tiempo que desees a recorrer las exposiciones.

Museo Británico

Descubre las más de 4.000 obras que puedes contemplar en la versión digital de uno de los museos más importantes del mundo. El Museo Británico es una de las joyas londinenses pero no patrimonio exclusivo de quienes visiten la ciudad. Gracias a sus recorridos online podrás descubrir los secretos del Antiguo Egipto, incluidas las impresionantes momias, y las exposiciones temporales.

Museo del Louvre


Paris es una maravilla en sí misma pero gana puntos extra gracias al Museo del Louvre. Entre sus atractivos se encuentran piezas tan conocidas como la Mona Lisa, la virgen de las Rocas, la Venus de Milo o la Victoria de Samotracia. A través de su versión web, los visitantes podrán acceder a diferentes áreas temáticas (pintura, escultura, etc.) y admirar sus obras.

Museo Guggenheim

Si te apasiona el arte, no dejes de curiosear por la web del Museo Guggenheim de Nueva York donde encontrarás una colección de más de 1.600 obras de acceso gratuito. Las creaciones de Dalí, Manet, Andy Warhol o Picasso, entre otros, te esperan a un solo clic de distancia.

Museo Hermitage


El museo más importante de Rusia aglutina alrededor de 3 millones de piezas de interés cultural, entre las que destacan sus pinturas. En su página web encontrarás la posibilidad de hacer un recorrido virtual por el Museo Hermitage para conocer las obras más importantes. Merece la pena mencionar que desde el ordenador tendrás también acceso a las mejores vistas de San Petersburgo.

Museo Nacional del Prado


Una de las mejores pinacotecas del mundo está en España, concretamente en el Museo del Prado. Sus obras fundamentales y las novedades que lleguen como parte de exposiciones temporales puedes consultarlas a través de la página oficial de la institución, en la sección Pradomedia.

Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía


Si entras en la web del Museo de Arte Reina Sofía encontrarás un apartado multimedia con vídeos e imágenes de temática cultural. Si quieres ir más allá de lo que puede ofrecer un museo convencional, esta es tu mejor opción.

Museo del Traje de Madrid


Como la Moda también puede ser arte, te proponemos una opción diferente: una visita virtual en 360º para conocer las salas que componen el Museo del Traje de la capital española. Además de las piezas de exposición, podrás consultar la información detallada de cada una de las prendas.

Museo Sorolla


¿Quieres conocer cómo y dónde vivía el fabuloso pintor Joaquín Sorolla? Pues solo tienes que entrar en la versión virtual del Museo Sorolla. Aquí podrás contemplar no solo el ambiente original de la que fuera su casa, también algunas de sus obras más importantes.

Museo Nacional de Antropología


Todos los secretos del Museo Nacional de Antropología de Madrid están disponibles en su página web. Recorre cada una de las salas y consulta los detalles de las colecciones en paseo de 360º.

Museo del Greco


 En tan solo tres minutos puedes recorrer algunas de las obras más importantes que alberga el Museo del Greco de Toledo. Un paseo virtual que te permitirá abrir boca sobre lo que encontrarás "puerta para dentro" en tu próxima visita a la ciudad castellanomanchega.

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A continuación te presentamos una serie de museos, para que interactúes con los recursos propuestos.

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